Mi mano, ese sello vibrante
El contenido de este artículo se fusionó con el de otro artículo: EL SELLO VIBRANTE DE TU VULVA. Da clic en el enlace para leerlo. Mejora tu vida sexual con nuestros ebooks:
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"¡Él mal de amores no tiene otro remedio que el canto melodioso y la copa bien servida en los jardines!" ¡He seguido las prescripciones de Ibn-Sina, y no he obtenido resultado! ¡Ay de mí! ¡Entonces corrí a otros amores, y vi que el Destino me sonreía y me otorgaba la curación! ¡Te equivocaste, pues, Ibn-Sina! ¡La única medicina del amor, es el amor!” Poema de Avicena (Ibn Sina, cuyo nombre completo fue Abū 'Alī al-Husayn ibn 'Abd Allāh [...]
Se había sentado sobre mis rodillas. Yo había deslizado mi mano bajo su túnica y con voz indiferente hablaba de los rebaños, de la agilidad de los perros, de los pastos. Sus piernas eran lisas y firmes. Al fin pareció advertir que la acariciaba: «—¡Hay una serpiente bajo mi vestido!» —dijo entonces, riendo. «—Justamente» —le contesté—, «la estoy buscando...» «La serpiente» es un poema árabe anónimo, tomado del libro Las perlas de la mora; Poesía clásica árabe, hispano-árabe [...]
La vulva posee un calor intrínseco; Encierra un sólido corazón (interior) Y reprime el pecho (la matriz). Su fuego se comunica a quien la penetra; Su igual en intensidad es el fuego del amor. Es tan apretada como un zapato bien ajustado. Más pequeña que el círculo de la manzana del ojo. Poema extraído del manual erótico sufí y magrebí El jardín perfumado, y citado por Shaykh Nefzawi —autor del manual, pero al parecer no del poema, pues lo [...]
En Las mil y una noches puede leerse el siguiente fragmento: “«sólo te pediré una cosa, ¡oh Aziz!» Y yo dije: «¿Qué cosa?» Y contestó: «¡Que hagas conmigo lo que hace el gallo!» Y yo, más asombrado, pregunté: «¿Pero qué hace el gallo?» Al oír mi pregunta, soltó una sonora carcajada, tan fuerte, que se cayó de trasero; y se puso a trepidar de alegría, palmoteando. Después dijo: «¿Es posible que no conozcas el oficio del gallo?» Y yo [...]
Aunque se refieren específicamente al caso de la cultura erótica china, los siguientes versos del lúdico poeta cubano Luis Rogelio Nogueras —de su poema «Mirando un grabado erótico chino», incluido en el libro Nada del otro mundo— bien pueden aplicarse a cualquier grabado erótico de los tantos que ha legado la cultura asiática al acervo mundial: Mirando un grabado erótico chino tú me preguntaste que cómo era posible hacerlo de ese modo Lo intentamos ¿recuerdas? Lo intentamos Pero fue [...]