El placer más intenso y los orgasmos más densos, todavía no son suficientes para iluminar de amor a la mujer. Lo único que ilumina a la mujer es el amor: que el placer sea amoroso, y que los orgasmos sean de amor. Con el amor la mujer florece, y se llena de frutos para el deleite de la pareja. Se renueva su sabiduría para el amor, para el amor físico y espiritual, que son en verdad uno solo. Del amor de la mujer es que el hombre recibe la sabiduría que le ha faltado para amar —la recibe en una tibia intimidad, amando, sin palabras, como el árbol recibe de la Tierra lo que necesita para vivir en plena unidad con ella. Es la mujer y no el hombre, quien en silencio dicta todo el conocimiento sobre el sexo y el amor.

Es a través del amor —y no de cualquier otra cosa— que la mujer lo comprende todo. El amor obra milagros en la mujer, la sana de cualquier conflicto o carencia interior, e incluso exterior. Ninguna posición ante la vida, ningún camino, ninguna profesión, ningún don o talento, ningún arte, ninguna religión, ninguna filosofía, ninguna ventaja económica, ningún ejercicio, ninguna apariencia física, ninguna condición social, ninguna estabilidad familiar o grupal, y finalmente ninguna emancipación o igualdad externa o formal, ninguna moda, ni ninguna supuesta libertad sexual, serán suficientes para realizar a la mujer y llenarla de luz y de gozo de vivir. Sólo el amor la ilumina.

Es el amor lo que a ella le interesa, y el sexo solamente le interesará cuando sexo y amor sean lo mismo. El sexo más intenso que exista, puede no ser todavía amor, y a ella la novedad del buen sexo le dejará de interesar pronto, en cuanto sienta que eso todavía no es amor. El buen sexo debe ir más lejos y más lejos, debe abrirse al amor, y entonces sí que será realmente bueno. Cuando sexo y amor sean lo mismo, cuando gemir de placer sea lo mismo que suspirar de amor, la mujer amará el sexo, amará al hombre, y amará la vida. Y sólo cuando la mujer ame la vida, todos amaremos la vida, y la existencia se convertirá en algo realmente bueno para todos.